A CASI UN AÑO DE SU DESAPARICIÓN, MARCHARÁN POR LIAN FLORES
El próximo jueves 22 de enero, se cumplen 11 meses de la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño de Ballesteros. La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma Villa María llamó a acompañar la marcha a realizarse ese día, a las 20.30 horas en la Plaza Nueva Esperanza de la localidad de Ballesteros Norte, sobre la ruta nacional 9.
Cabe destacar que los familiares del pequeño vienen reclamando una respuesta a las autoridades y realizando movilizaciones y protestas cada 22 de mes.
La convocatoria para este jueves fue definida tras una reunión realizada en la sede de la CTA, donde participaron militantes de distintos espacios y organizaciones, con el objetivo de impulsar acciones que mantengan el reclamo vigente y exigen respuestas concretas por parte de la Justicia. Allí se resolvió avanzar con una estrategia de acciones destinadas a sostener el reclamo público y exigir respuestas concretas de la Justicia en una causa que continúa sin avances.
Es importante recordar que Lian Gael Flores Soraide tenía 3 años cuando fue visto por última vez en febrero de 2025, en un cortadero de ladrillos ubicado en una zona rural cercana a Ballesteros Sud, en el departamento Unión. A casi un año de su desaparición, no existen indicios claros sobre su paradero.
Cronología de los hechos
Según se pudo reconstruir en ese momento, la familia entera decidió ir a dormir la siesta cerca de las 15 horas del 22 de febrero. El niño incluido. Sin embargo, cuando despertaron, cerca de las 17 horas, notaron la ausencia de Lian.
De acuerdo a los dichos de los padres el niño se habría perdido cuando salió a jugar al patio, mientras ellos descansaban. Allí comenzó una búsqueda por los lugares donde solía jugar: debajo de un tractor o en un pastizal cercano. Luego, la familia radicó la denuncia correspondiente y, así, se puso en marcha un operativo para dar con su paradero.
Los trabajos se extendieron en un perímetro de entre 1.500 y 2.000 metros desde la casa del menor. Se activó el alerta Sofia y tras semanas de búsqueda y el despliegue de la Policía de Córdoba, la Policía Federal, Gendarmería, el Ejército, baqueanos, vecinos, 300 personas participaron en rastrillajes, con drones y helicópteros con cámaras infrarrojas en el aire y botas en el barro, contra el viento, para hallar al chico de 90 centímetros de alto entre la soja y los maizales, entre los pozos y las zanjas, no tuvo resultados positivos.
En el marco de la investigación fueron varias las hipótesis que se siguieron, en primera instancia se buscó una camioneta blanca, que según testigos se vio en el predio en donde el niño vivía junto a su familia a la hora de la desaparición.
Luego las miradas de los investigadores fueron hacia una mujer de 74 años de edad que llegó al lugar. Se trataba de una presunta curandera, de nacionalidad boliviana y pariente del menor, que estuvo al menos un día en esa zona. Las autoridades allanaron la casa de la mujer en la localidad jujeña de Perico y le tomaron declaración junto a otras cuatro personas que residen en el mismo domicilio. Ninguno fue detenido.
La investigación se manejó con hermetismo. Desde la desaparición, se allanaron 15 domicilios en la zona y en diversos puntos del país, se incautaron seis vehículos y 25 teléfonos, se tomaron 31 declaraciones testimoniales. Lo cierto es que el niño sigue desaparecido y que no hay detenidos ni sospechosos.

