EL PRESIDENTE DE LA COOPERATIVA RECORRIÓ LAS INSTALACIONES DE “ABRAZO DE LUZ”, EN SANTA RITA Y ENTREGÓ CAMISETAS
La solidaridad, el compromiso social y la esperanza encontraron este jueves un emotivo punto de encuentro en el Paraje Santa Rita, donde el presidente y la secretaria del Consejo de Administración de la Cooperativa de Servicios Públicos, Vivienda y Crédito Tío Pujio Ltda., Darío Eduardo Ranco y Daniela Andrea Presuttari, fueron recibidos con enorme calidez por la comunidad terapéutica de la Asociación Civil Abrazo de Luz, una ONG que trabaja incansablemente en la recuperación y contención de jóvenes y adultos atravesados por consumos problemáticos.
En un clima cargado de sensibilidad, respeto y profunda humanidad, las autoridades cooperativas recorrieron las instalaciones del espacio, que desde hace poco más de un año desarrolla una silenciosa pero trascendental tarea social.
Actualmente, Abrazo de Luz acompaña a 36 internos en proceso de rehabilitación, a 6 personas en etapa de reinserción social y celebra además la recuperación de otras 14 personas que lograron reconstruir sus vidas. El trabajo es encabezado por el director José Ramos, el subdirector Luis Aráoz y Maximiliano Vega, terapeuta especializado en adicciones.
Lejos de los grandes escenarios y de las luces mediáticas, en Abrazo de Luz se libra todos los días una batalla inmensa: la lucha por recuperar vidas, abrazar historias golpeadas por el dolor y devolver esperanza allí donde muchas veces parecía no quedar nada. Hasta allí llegó la Cooperativa, con la firme decisión de escuchar, acompañar y tender puentes.
“Entendemos que desde el cooperativismo se puede ofrecer una ayuda fundamental en la lucha contra las adicciones, combinando la contención terapéutica con la inserción laboral y social, enfocándonos en la ayuda mutua, la solidaridad y la autogestión, permitiendo a las personas en recuperación reconstruir sus proyectos de vida”, expresó, profundamente conmovido, Darío Eduardo Ranco mientras dialogaba con los integrantes de la comunidad.
La recorrida dejó momentos de enorme carga emotiva. Testimonios de vida, relatos atravesados por el sufrimiento, pero también por el deseo irrenunciable de volver a empezar, impactaron profundamente en las autoridades cooperativas.
“Aquí hay una realidad que todos deberíamos conocer. Aquí también hay personas que sufren, familias destruidas por las adicciones y seres humanos que desean fervientemente que la vida les conceda una nueva oportunidad.
Desde el cooperativismo vamos a ayudar a fortalecer este espacio de contención, colaborando con sus necesidades y priorizando acciones concretas en estos días previos al invierno y al descenso de las temperaturas”, sostuvo Ranco.
“Para comprender la gravedad de estos problemas hay que entender que aquí hay jóvenes, pero también padres, hijos y trabajadores que necesitan superar la exclusión profunda causada por el consumo de sustancias. El compromiso social es uno de los valores esenciales del cooperativismo y sentimos la enorme responsabilidad de acompañar a Abrazo de Luz en esta tarea tan noble y necesaria”, agregó.
En uno de los momentos de la visita Daniela Andrea Presuttari entregó una por una las 50 camisetas de la Selección Argentina a los integrantes de la comunidad terapéutica, gesto que despertó sonrisas, abrazos y lágrimas de emoción.
Porque cuando una sociedad decide tender la mano en lugar de mirar hacia otro lado, nace la verdadera transformación. Y allí, en el silencio humilde del Paraje Santa Rita, quedó demostrado que todavía existen espacios donde la solidaridad se convierte en refugio, la empatía en esperanza y el cooperativismo en una poderosa herramienta capaz de devolver dignidad, sueños y futuro a quienes más lo necesitan.

