DÍA MUNDIAL DE LA ENERGÍA
El Día Mundial de la Energía se celebra cada 14 de febrero desde 1949, por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En esta jornada, Estados, empresas, organismos sin fines de lucro y medios de comunicación difunden los beneficios de las energías renovables y promueven la transición hacia un modelo energético sostenible. En este marco, el ENRE invita a renovar el compromiso con un consumo energético responsable, de la siguiente manera mientras dure el verano.
De los dispositivos eléctricos que tenemos en nuestro hogar, la gran mayoría emana calor, pero sólo la heladera y el freezer deben permanecer enchufados las 24 horas del día. Con esta regla y esta excepción en mente, vale recordar la conveniencia de apagar —incluso desenchufar— los aparatos que no usamos permanentemente: televisor, computadora, impresora, microondas. De este modo evitamos recalentar el ambiente y además combatimos el consumo eléctrico denominado "vampiro"
El mismo criterio rige para las luces, especialmente para las lámparas que generan mucho calor.
Por otra parte, ante la disyuntiva de refrescar un ambiente con un equipo de aire acondicionado o con un ventilador, es bueno recordar que el primero consume 12 veces más energía que el segundo.
Atención, usuarios de calefones o termotanques eléctricos: calibrar el termostato (ajustarlo acorde a la temperatura ambiente del verano) también contribuye a reducir el consumo de electricidad.
Conviene revisar periódicamente lámparas y electrodomésticos en busca de daños, fallas, defectos. Además de poner en riesgo nuestra integridad física, estos desperfectos pueden incrementar el consumo de kWh.
Esta evaluación constituye una buena oportunidad para considerar el reemplazo de electrodomésticos potencialmente obsoletos por modelos más nuevos y eficientes, y para programar la limpieza de heladeras, ventiladores, equipos de aire acondicionado. Realizarla de manera regular contribuye al funcionamiento eficiente de estos dispositivos.
La luz del verano es un arma de doble filo: permite reducir el encendido de lámparas, pero recalienta el interior de las viviendas. En este punto vale recomendar dos acciones: colocar las persianas a media asta, para mantener los ambientes frescos sin desaprovechar la luz natural y, si fuera posible, instalar cortinas térmicas que dejan pasar los rayos solares y a la vez bloquean el calor excesivo.
También vale recordar que los colores oscuros absorben y retienen el calor. Por lo tanto, en verano conviene colocar cortinas claras y quitar alfombras, mantas y tapizados oscuros.

