A UN AÑO DEL FALLECIMIENTO DEL PAPA FRANCISCO
Este 21 de abril se recuerda el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido en 2025 a los 88 años. Su despedida cerró un pontificado histórico, marcado por la humildad, la cercanía humana y un mensaje social profundamente transformador. Un guía espiritual. Un pastor cercano que eligió caminar junto a los olvidados, a quienes más necesitaban una palabra de consuelo.
Supo mirar donde otros no miraban, escuchar donde reinaba el ruido, y dar claridad en medio de la incertidumbre.
Su partida dejó un vacío difícil de dimensionar, pero también sembró una huella imborrable en millones de corazones.
Francisco fue un líder que nos invitó a: mirar al otro con compasión, tender puentes en lugar de levantar muros, no perder nunca la fe en la humanidad.
Con gestos simples, pero profundamente significativos, logró acercar la Iglesia a la gente. devolviéndole un rostro más humano y misericordioso.
Hoy, a un año de su partida, su mensaje sigue vigente. Nos interpela. Nos desafía. Nos invita a ser mejores. A construir una sociedad más justa, solidaria y fraterna.
Recordarlo no es solo un acto de memoria, es también un compromiso: el de continuar su legado en cada acción cotidiana, en cada gesto de amor hacia el prójimo.
Que su ejemplo ilumine nuestro camino y que su palabra continúe siendo guía en tiempos donde el mundo necesita, más que nunca, esperanza, unidad y paz.
No se recuerda desde la tristeza, sino desde la profunda gratitud.
Porque hay huellas que no se borran, voces que no se apagan, y ejemplos que se convierten en eternidad

